Alemania

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Alemania: Día 20 – Llegada a Berlin

Hoy abandonamos la hermosa Venezia. Y no solo eso, sino que también nos separamos de Lau y Ro por unos días. Nosotros nos vamos hacia Berlín y Heidelberg y ellos se van hacia Dresden y Freiburg.

 

Empezamos el día con unos mates en la habitación del Hostal y luego nos fuimos caminando con Lau  y Ro al frente de la Piazza San Marco donde salía el waterbus linea blue hacia el aeropuerto. Originalmente, teníamos planeado salir un poco después que Lau y Ro, ya que nuestro vuelo era más tarde que el de ellos, pero como igual había que desocupar la habitación temprano, decidimos que por 40 ó 45 min, no valía la pena boyar al dope con las mochilas a cuestas y salimos todos juntos.

Nos tomamos el bus de agua, que nos empernó con €15,00 cada uno y 60 minutos después llegamos al aeropuerto (Foto 1).

Lau y Ro fueron a hacer su check in en Air Berlin y Nani y yo en Easy Jet (Las mochilas pasaron con el peso justo, de hecho unos gramos excedidas!) Luego dimos unas vueltas por el free shop y compramos unos chocolates Milka que, aunque parezca mentira, aqui en Europa resultan ser los más baratos!

No hubo ni tiempo de compartirlos, el vuelo hacia Dresden ya había comenzado a embarcar, así que hicimos una repartija rápida y nos despedimos de Lau y Ro, con nuestros mejores deseos, esperamos tengan un lindo viaje y nos reencontraremos pronto en la bella ciudad de Paris.

Nuestro vuelo salió a horario y sin complicaciones. En 2 horas ya estábamos en los pagos de la rubia (al menos eso dice su pasaporte!).

Nuevamente con las mochilas al hombro nos fuimos en busca de la estación de tren para ir hasta el Hostel. Para no perder tiempo paramos en un puesto de información al turista y pedimos indicaciones.

El alemán tenía menos honda que pelo de chino. Serio y sin soltar una palabra de más, nos vendió ahí mismo los tickets para el tren (€3,30 c/u) y nos indicó hacia donde estaba la estación.

Resultó que nuestro tren salía a las 16:03 y como era de esperarse, nosotros llegamos 16:05. El tren ya no estaba…! Maldita puntualidad alemana y mi vejiga llena! Si tan solo no hubiera pasado por el baño!!!

Comenzamos a mirar la tabla de horarios a ver cual era el próximo tren que nos llevara a destino… Obviamente sólo nos servía el mismo tren y no volvería a pasar hasta las 17:03, exactamente 1 hora después!

Bueno, la espera no fue tan larga. A decir verdad, se pasó bastante rápido. Lo único que nos tenía un poco preocupados era el hecho de que el horario del check in en el Hostel era hasta las 18:00 y pasada la hora nos iban a cobrar €15, 00 de recargo.

Pero no nos hicimos demasiado problema, ya que la famosa puntualidad alemana todavía estaba de nuestro lado. Al menos eso creíamos…

Son las 17:03 y el tren no aparece…  Qué está pasando?…  17:05 y nada…  17:07… comenzamos a mirarnos…  17:10… la  p#&% que me pa…!!!!

Finalmente apareció 17:13. No podría haberse atrasado el anterior? Como dice Homero… puntualidad alemana mis polainas! (Fotos 2 y 3)

Una vez ubicados en nuestros asientos, comenzamos a preguntarnos si esto funcionaba igual que los buses de Italia, donde nadie controla nada y la gente viaja sin pagar, a menos que tenga la decencia y la voluntad de hacerlo. Hasta el momento, no habíamos tenido que presentar el ticket en ningún sitio y empezamos a creer que efectivamente se trataba de lo mismo.

Pero no! Justo en ese instante apareció una señora con uniforme y una maquinita en mano que iba pidiendo los boletos!

Sin problema alguno saco los tickets del bolsillo y se los entrego. Entonces… “mkfhgitjfyrew” o algo por el estilo! Qué??? Sorry, i don´t understand… Imposible de entender, la mujer comenzó a decir, enojada, una sarta de palabrerías mezclando inglés y alemán, de lo cual solo pudimos entender “red box” (caja roja)… Hicimos lo único que podíamos hacer… le dijimos: “ok, ok”. Sin dejar de fruncir la cara, nos escribió en los tickets la hora a la que subimos y se fue! Luego nos explicarían unas españolas, que había que validar los tickets en una máquina en el andén, antes de subir al tren, porque de no hacerlo te cobran una multa de €40,00.

Conclusión: nos cagaron a pedos, pero no nos cobraron ninguna multa!

Por suerte nuestro destino no era muy lejos, así que llegamos a horario. El Hostel es un tanto raro ya que no tiene nombre, ni cartel, ni nada. Es un edificio común y corriente con un piso convertido en Hostel.

Ahora voy a hacer una pausa…Momento memorable en la recepción!… Acá es donde los fuertes se separan de los débiles y donde el verdadero carácter de una persona sale a flote!

Muchas veces habrán oído a Nani jactarse de su nacionalidad “superior”, haciéndonos sentir a quienes solo tenemos nuestro pasaporte argentino como unos sudacas mugrosos!… Bueno…

Presa del pánico y la vergüenza a la hora de enfrentar su idioma “natal”, los dejo que adivinen quién me hizo llenar el casillero de nacionalidad de la planilla de recepción del Hostel con la palabra “ARGENTINA”?…

Ahhh!!!!! DESERTOORAAA!!!!! Adolfo te hubiese hecho jabón!!!!

…Les pido perdón…. pero este es el momento que vengo esperando hace meses, desde que comenzamos a planear este viaje!

Bueno.. ya desahogado… continúo…

Nuestra habitación solo tiene dos camas individuales y parece el cuarto de la limpieza del conserje . Obviamente el baño está en el pasillo y es compartido! Volvimos a lo barrrato, barrrato!

Dejamos nuestras cosas y sin rumbo fijo, nos fuimos a dar una vuelta.

Tan solo a unas 3 ó 4 cuadras nos topamos con nuestra primer experiencia gastronómica alemana… un puesto de currywrust! Ahhhh!!! Qué placer!!! Dejo que las imágenes hablen por sí solas! (Fotos 4 y 5)

Cruzando la calle en diagonal, el museo Topografía del Horror; y junto a él un tramo de unos 100 mts con restos del Muro de Berlin! (Fotos 6, 7 y

Ya pasadas las 20:00 comenzamos a tener un poco de frío y decidimos ir de vuelta al Hostel, para hacer un poco de tarea y alistarnos para luego salir a cenar.

A eso de las 22:00 salimos nuevamente de la cueva con las pancitas vacías y listos para la noche alemana!!!

Calle desierta… todo cerrado… por lo único que no se escuchaban grillos es porque, como también son alemanes, debían de estar durmiendo!

Estaremos en el centro? No puede ser… la movida debe estar en otro lado…!

Veinte cuadras después, encontramos la movida!!! Tres locales de comida rápida y un barcito que solo vendía bebidas, todos uno al lado del otro en un tramo de 50 mts.

Bueno, las opciones eran:

Un local de comida china donde vimos entrar una señora rata!!! Si! Uno de esos animalitos peludos y dientones que también solemos encontrar en casa!

Un puesto de Kebab.

Un local de pizzas. De esos en los que nos atiborramos en Italia!

Un local de Currywrust llamado “Currywurst 36”

Obviamente volvimos a entrarle a las salchichas alemanas! (Foto 9)

Luego, para no desentonar con las tradiciones alemanas, nos cruzamos al barcito de junto y nos tomamos unas cervecitas! (Foto 10)

Larga caminata de vuelta al Hostel (no nos vino nada mal!) y a descansar, que mañana nos espera el free walking tour!

 

Laura