Alemania

christmas-market

Alemania: Día 23 – Berlin – Heidelberg

Tempranito arrancamos la caminata que nos llevaría hasta la estación de tren Berlín Hbf (estación principal). Después de 2 km de caminata y ya la mochila bastante pasadita de los 15 kilos llegamos a la estación, y para no perder la costumbre arrancamos el día desayunando (FOTO 1)

 

Cuando subimos al tren no entendíamos muy bien a donde teníamos que ir a parar ya que como habíamos sacado el pasaje más barrrrato ni si quiera teníamos nro de asiento y cuando subimos al tren todos los asientos estaban numerados. Así que elegimos cualquier vagón de 2da clase y nos sentamos, imaginamos que todos deberían estar igual que nosotros. Al instante cae una chica y nos dice que ella tenía ese asiento. La pucha!!! Claramente no todos estaban igual que nosotros, así que nos levantamos y le preguntamos a ella si sabía como era el sistema y nos dice que creía que debíamos buscar los lugares que no tenían nro. Nos paseamos por todas las formaciones y nada, no existía ningún sector donde los asientos no estuvieran numerados. WTF? Y ahora?? Vemos pasar un guarda y le preguntamos, nos dice que nos podíamos sentar en cualquiera libre pero que cuando viniera gente nos íbamos a tener que cambiar y todavía nos quedaban como 4 hs por delante y 5 estaciones. La puchaaaa, esto nos pasa por ratas. Al rato aparece el guarda y ahí nos explica la posta. Cada asiento tiene escrito el tramo reservado en un cartelito luminoso en el portaequipaje al lado del nro de asiento. Por lo tanto para buscar lugares libres deberíamos ver  que carteles estaban apagados. El guarda muy buena onda se fijo que lugares estaban libres y juntos y nos terminó mandando a un camarote, así que terminamos viajando mejor de lo esperado (FOTO 2)

Lo que si estábamos muy jugados con el tiempo, ya que teníamos que hacer combinación en Mannheim y entre el tren que llegaba y el que salía teníamos 5 minutos de diferencia, pero estamos en Alemania y esto de que se atrasen los trenes no pasa….. jajajajajaja. MALDITA Y MENTIROSA PUNTUALIDAD ALEMANA!!!! Llegamos 15 minutos tarde a Mannheim y por lo tanto perdimos nuestra conexión a Heidelberg, ya estaba odiando mi segunda nacionalidad y encima de todo Saty nos esperaba en la estación y nosotros confiando en estos malditos trenes ni si quiera teníamos la dirección de los chicos por si pasaba algo, si si, ya sabemos, MAL HECHO. Por suerte el siguiente tren que salía a Heidelberg no demoró demasiado y Saty y Guada estaban esperándonos en la estación, mientras Ale preparaba todo para llevarnos de picnic aprovechando el hermoso domingo. Cuando nos vimos nos abrazamos, nos contamos un par de cosas, besuqueé mucho a mi ahijada y partimos a conocer la ciudad y a comer (FOTO 3, 4, 5). La ciudad hermosa, de la época medieval, con un castillo que data del 1200 y una universidad de más de 600 años. Pero lo más lindo de todo es compartir una parte del viaje con Guada, Saty y Ale ya que nos recibieron con todo y nos están mimando mucho.

Después de recorrer un poco la ciudad, cruzar el puente viejo, sacarnos un par de fotos en la entrada a la ciudad y hacer un par de monerías (FOTO 6, 7, emprendimos la vuelta al departamento pero entre las cosas extrañas de Alemania nos encontramos con esto (FOTO 9) Es maravilloso que haya una biblioteca pública en el medio de una calle sin ser cuidada por nadie y que aún haya libros. La idea de esta biblioteca es que vos te lleves un libro prestado y dejes otro.

Llegamos a la casa de los chicos, comimos lo que había quedado de la picada y al sobre!!!

e, encontramos de todo, menos los baños! Seguimos los carteles hasta un pasillo largo con tres ascensores… Qué…? Y los baños?… Más tarde, mucho más tarde, nos enteraríamos que estaban en el subsuelo! Qué provincianos que somos!

Con algunas bolsas en mano y las vejigas llenas nos fuimos al hostel! Como para hacer la caminata aún más apresurada, al salir nos encontramos con que se había largado a llover!

Teniendo en cuenta el clima, dejamos todas las cosas y nos fuimos a comer unos kebab en la esquina del hostel. Menos mal! Estaban buenísimos y muy barrrratos (€3,00 c/u)!!!

Después de comer, como ya había parado de llover, nos fuimos caminando a la Puerta de Brandenburgo (Foto 12). El último paseo por la ciudad…! Entonces vimos otra de las… “cosas raras en Berlín”!

Acá, parece que los pibes cuando terminan el secundario, al mejor estilo yanqui, se pasean en limo hasta el baile de graduación. Pero primero se sacan unas fotos en la Puerta de Brandenburgo mientras gritan un poquito! (Foto 13)

No pudimos sacarle una foto a la limo Hammer, pero les cuento que impresiona un poco!

Fin del día, de vuelta a la camucha, que mañana salimos tempranito para Heidelberg a encontrarnos con Saty, Ale y Guada, que tan amablemente nos reciben en su casa!

Ah! Me olvidaba! Debo destacar que de camino de vuelta al hostel, justo frente a la embajada británica, otra vez nos cruzamos con una rata! Andaba por la calle de lo más tranquila, ni siquiera se asustaba de la gente! Esto lo destaco, porque es el único lugar de todo el viaje donde nos cruzamos con estos animalitos. Uno lo esperaría en Marruecos o quizás en Roma, pero acá, en el primer mundo! Nani, debo decirte que a tu pueblo se le ve la hilacha!

ente (FOTO 9, FOTO 10)

Terminada la visita y después de tanta caminata e información el goloso de Vila se comió una salchicha (FOTO 11) Que feliz que sería el cajero del Osle por ver esta foto y ahora si a emprender la caminata de vuelta y a seguir comiendo el arsenal que dejamos en el hostel.

LAURA