Alemania

mercadillo-navideño

Alemania: Koln…allá vamosa

Salimos del hotel con tiempo para almorzar, y luego retirar los bolsos y dirigirnos a pie hasta la estacion a 300mts de alli. Llegamos con tiempo suficiente para sacar el suplemento que no nos cubria el Eurail Pass. Justo en la boleteria habia una boliviana que vivia en Alemania, y nos facilitó la tarea para el tiket, y nos sacó en 2º clase, ya que nos dijo que era mas barato, a pesar que el tramo hasta Dresden era de menos de 2 horas, donde debiamos hacer el cambio hacia Koln.

Nos instalamos en el vagon correspondiente, casi media hora antes de la partida, en una cabina con dos asientos enfrentados, para tres personas cada uno, como estaba vacia, nos acomodamos y pusimos los bolsos en el maletero arriba de los asientos. Unos minutos antes de partir, el tren se empezó a llenar, sobretodo los vagones de segunda, y la gente pasaba por el pasillo, miraba hacia adentro, y seguia de largo, hasta que casi al mismo momento que el tren se ponia en movimiento, entran cuatro foragidos, de entre 20 y 25 años, de aspecto aleman, rubios, de pelo largo, botas con tachas, con botellas de vodka, latas de cerveza y papas fritas, con un olor a alcohol que volteaba. Se sentaron , quedando Irma y yo junto a la ventanilla, enfrentados, y estos tipos ponian los pies en los asientos hablaban fuerte al mismo tiempo que bebian y nos miraban a nosotros, riendose entre ellos.

Yo ya me imaginaba que ibamos a tener un viaje desagradable, y le dije a mi esposa en voz baja: -cuando entre el guarda a pedir los boletos, yo te digo ahora, y salimos hacia el pasillo-. A los 10 minutos ( los mas largos de mi vida), entra una mujer pidiendo los pasajes y pasaportes, y en ese momento pegamos un salto, tomamos los bolsos, pedimos permiso, y salimos al pasillo, todo en cuestion de segundos, ante la mirada atónita de los tipos y de la guarda. Una vez que controló los pasajes de los energumenos, salió al pasillo, y sin decirnos una palabra , nos hizo señas para que la siguieramos, hasta encontrar un lugar vacio, que como en segunda no habia, nos llevó a un vagon de primera, y alli , en una cabina que habia una pareja, nos ubicó, nos pidió los tikets y pasaportes, nos saludó y se fue, dejandonos mas traquilos, ante el asombro de la pareja que estaba alli ( a buen entendedor, pocas palabras ) fué el mensaje de la inspectora, que tan amablemente se comportó con nosotros.

Despues de este “incidente ” con final feliz, llegamos a Dresden, que es una pena no haber podido conocer, y a la media hora , ya estabamos viajando rumbo a destino, que en menos de dos horas, estabamos llegando a la estacion Hauptbanhof de Colonia. De ahi fuimos hasta la oficina de informacion turistica, y nos ubicaron en un apart hotel, muy bien ubicado , con desayuno en  Marzellenstrabe 7, muy cerca de la estacion de tren. de la catedral y del Rhin. Apart am Dom se llamaba , y al cambio eran unos 70U$.Como Irma nop se sentia muy bien , decidimos quedarnos una noche, y darle mas tiempo a Brujas. Asi que una vez desempacado, salimos a caminar para ver lo que podiamos en tan poco tiempo, dado que esta ciudad se merecia 2 dias por lo menos. Ya en la calle nos cruzamos , asi como ya nos habia pasado en la estacion , con grupos de Skinhead, con ropas de cuero, botas y mirada desafiante a todo aquel que presumian turista, y sobre todo si eran de piel oscura, ya que le tenian ( y le tienen) antipatia a los turcos, musulmanes y negros en general. En nuestro camino pasamos por la catedral de Colonia, de estructura gotica y de dimensiones impresionantes, justo an el centro de la ciudad, lastima el color negrusco , producto de la lluvia acida y el smog.

Esta catedral, como casi toda la ciudad, fue seriamente dañada en la segunda guerra , y reconstruida, asi como el Ayuntamiento, otro edificio de corte renacentista, que fue demolido por las bombas, y vuelto a reconstruir. Tambien pasamos por la iglesia de Sankt Martin, de estilo barroco renacentista, de gran belleza, y luego nos dirigimos hacia el Rhin, donde pudimos observar el puente ferroviario Hollenzalebruke, que fue dinamitado por los alemanes en retirada, y vuelto a construir con seis carriles para trenes y dos sendas peatonales. Es el puente de mas intenso transito de Europa, por la zona estrategica donde se encuentra. Ya de noche , comimos una pizza en pizza Hut, por supuesto con exquisita cerveza alemana, y luego a descansar, que mañana nos espera otra aventura.