Austria

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Austria: Viena y Zurich

Creo que antes de iniciar el relato de este capitulo, es conveniente hacer incapie en algunas consideraciones que tienen que ver con el contexto , teniendo en cuenta el recuerdo de un viaje efectuado hace mas de 20 años.

Ademas en esa epoca no existia internet, y no habia tanta informacion como hoy en dia, sobre todo para quienes como nosotros, viajaban a su aire, con solo el pase de tren, y algunas referencias de cada lugar a visitar, ademas del libro viajando por Europa, editado en el año 1992, y que para la epoca era extraordinario, en cuanto a los detalles de los principales atractivos de cada ciudad.

Ademas es de destacar que nuestro presupuesto era de menos de U$100 por dia , por todo concepto, que en aquel momento se podia ajustar, y hoy seria impensable. Nos situabamos entre un mochilero y alguien que hacia el viaje de su vida. Tambien es necesario recordar que en 1993 no existia el mercado comun europeo, que cada pais tenia su propia moneda, con fronteras mas rigidas, ademas de sus costumbres y cultura muy cambiantes entre el norte y el sur de Europa, y hasta ahora nos habia tocado andar por Italia, pais latino, con costumbres mas parecidas a nosotros, con caos de transito, en algunos casos peor que en Argentina, y con un idioma que nos permitia comunicarnos un poco mejor, a pesar de las diferencias con el castellano.

Echa estas consideraciones, arrancamos de Venecia a las 7 de la mañana, partiendo de Santa Lucia, en un viaje de aproximadamente 9 horas, a traves de los Alpes Dolomiticos. En la estacion nos cruzamos con dos chicas machileras argentinas, que venian recorriendo Europa, y coincidian con nosotros en Viena como destino. Nos contaron maravillas de Praga, cosa que agendamos para un futuro viaje, y luego ya en tren , ellas se fueron a descansar a otra cabina,aprovechando que en nuestro vagon habia bastante lugar, y estaban sin dormir. Despues de un largo viaje , con un paisaje alpino majestuoso, coronado con mucha nieve, llegamos a Viena a las 16.45hs., y aqui comienza nuestro primer inconveniente, que en Austria no aceptaban dolares, que en la estacion no habia casas de cambio, ni oficina de informacion turistica, y nos indicaron que la misma estaba en el centro de la ciudad, retirado de la Westbanhof, que era adonde habiamos llegado.

Salimos a la calle , con el agregado de un frio terrible, casi ya de noche, a buscar una estacion de metro, pero primero necesitabamos cambiar dinero por Chelines austriacos, o Schilling.Caminamos unas cuadras y no encontrabamos ni una cosa ni la otra, ademas no teniamos tarjeta de credito. Cuestion que la cosa se estaba poniendo complicada, e Irma estaba cada vez mas nerviosa, a lo cual le dije, que mientras tuvieramos dinero en el bolsillo todo se solucionaria, a modo de consuelo. Pasamos por un hotel, para ver si habia habitacion, y estaba completo. luego encontramos una estacion de Metro, pero los tikets habia que sacarlos en las tabaquerias, cosa que no teniamos la minima idea.

En la desesperacion, yo paro a dos chicas que entendian algo de italiano y alguna palabra en español. Le explicamos el problema, y aca es donde siempre aparece ese personaje salvador, que te hace ser optimista en la generosidad de la gente. nos acompañan hasta una tabaqueria, nos compran dos tikets , y mientras nos dirigiamos hacia la entrada del metro, estas chicas se encuentran con otro muchacho de su edad, unos 25 años, y se ponen a hablar entre ellos, seguramente explicandoles el problema que teniamos, la cuestion que él, les dice a ls chicas que se hacia cargo de la situacion, se presenta con nosotros, tambien chapoteando ambos en un mal italiano, y no solo que nos acompaña hasta el metro, sino que viaja con nosotros, se baja en el centro, nos acompaña hasta la oficina de turismo, nos consigue un hotel a una cuadra de la peatonal por U$50, nos acompaña hasta el hotel, y nos marca en el mapa que le habian dado en turismo, los principales lugares de atraccion, y nos indica donde estaba la estacion Hauptbanhof, que era la otra estacion por la cual nos iriamos a Zurich.

Como si fuera poco, nos acompaña hasta un cajero, pues los bancos y casas de cambio estaban cerradas, y nos cambia U$100 para salir del paso, nos deja en la puerta del hotel y nos pregunta si no queriamos dejar las cosas en la habitacion, que nos acompañaba a conocer la Catedral de San Esteban, que quedaba a unas cuadras, a lo cual le respondimos que le agradeciamos infinitamente todo lo que habia echo por nosotros, pero que estabamos destruidos, por el viaje y todo lo ocurrido, y queriamos descansar, antes de volver a salir, asi que nos despedimos de este angel que nos cayo del cielo, reiterandole el agradecimiento, sin saber siquiera su nombre, y pensando ¿cuanta gente hubiera echo lo que hizo este muchacho ?…ERA DE NO CREER, pero en fin , esto demuestra que hay gente generosa y dispuesta a ayudar al otro en caulquier lugar, solo hay que tener la suerte de encontrarla.

Luego de una hora de descanso reparador, volvimos a salir, para comer algo ya que estabamos desde el mediodia sin probar bocado. Lo primero que nos encontramos era una noche fria , donde el termometro bajaba a -5grados, y el viento te cortaba la cara y las manos, asi fue nuestro primer encuentro con esta hermosisima ciudad, y lo primero que hicimos fue comernos en un puesto de la peatonal un par de salchichas alemanas,de casi 30 cm, con todas las salsas que se les ocurran, y dos latitas de cerveza alemana, para ir entrando en calor, pero el frio era mas fuerte, asi que caminamos unas cuadras, y regresamos, llamandonos la atencion, como primer pantallazo, la gente como respetaba en las esquinas los semaforos , aunque no viniera nadie, y tambien como los automovilistas daban paso a los peatones, UNA MARAVILLA.

Bueno, por hoy, creo que teniamos suficiente.Al dia siguiente hicimos una excursion , que abarcaba los bosques de viena , 17 km al sur de la ciudad, pasando por la antigua ciudad de Baden, famosa por sus aguas termales, tambien visitamos el antiguo refugio de caza de  Mayerling, lugar donde el principe Rodolfo, hijo del emperador Francisco Jose, se suicido en 1889, luego hicimos otra parada en la abadia de Hellingenskreuz, con su claustro medieval del sigloXII, para luego culminar la visita en el lago subterraneo mas grade de europa en Seegrotte, con un paseo en bote, todo esto coronado por un manto blanco de nieve, ya que el dia se presentaba helado y nuboso. Al finalizar comimos salchicha vienesa con chocolate, que no es la mejor combinacion, pero eficaz contra el frio. En lo que nos quedaba de tiempo, visitamos el Palacio Schoenbrunn, el Palacio Belvedere, solo por fuera, por supuesto La Opera, y tomamos un cafe con torta en el famoso Cafe Central, en la calle Spranchgasse.

Nos quedo mucho por conocer, la escuela española de equitacion, entre otras cosas, pero esto nos sirve de aliciente para volver en algun otro viaje. Otra cosa para destacar, una tarde estabamos todos parados en una esquina esperando la luz verde para cruzar, aunque no venia nadie, y desde la otra acera, un grupo de seis o siete Skinhead, o cabeza-rapadas, con sus ropas de cuero, botas con tachas y mirada desafiante, cruzaban sin esperar la señal, y no seria la ultima vez que nos cruzariamos con estos grupos neonazis.Al dia siguiente, dejamos los bagallos en el hotel, y salimos a recorrer un pococ mas la ciudad, haciendo tiempo hasta el anochecer, para dirigirnos hacia la hauptbanhof, estacion de tren , de la cual partiriamos en nuestro primer viaje nocturno, rumbo a la ciudad de Zurich. Al llegar nos enteramos que teniamos que abonar un plus por la reserva de los asientos, ya que hay ciertos viajes que son con reserva obligatoria. Asi lo hicimos, y partimos cerca de la medianoche, llegando a la capital financiera de Suiza a las 7 de la mañana.

Aqui volvimos a cambiar dolares por Francos Suizos, y al lado de la estacion Zurich Bahnhof Stadelhofen, habia una oficina de turismo, la cual nos ofrecio un hotel cruzando el Rio Limmat, a unos 500mts , por unos U$60. Llegamos, nos instalamos en este pequeño pero confortable hotel, con vistas al rio Limmat  y a toda la zona aledaña a la estacion , por lo demas no tenia otra cosa mas que baño privado y un pequeño televisor, que para la epoca era mas que suficiente que fuera limpio y bien ubicado, y con baño, mejor aun, ademas de  buen precio, teniendo en cuenta que Suiza nunca fue barato. Al rato salimos y nos tomamos un tranvia que nos llevo a la zona financiera, en Paradeplatz, sobre la calle Bahnofstrasse, en pleno centro de la ciudad, donde estan los principales bancos internacional, con el famoso Credit Suisse a la cabeza, luego estuvimos callejeando por esta pintoresca y elegante ciudad , perdiendonos por la zona antigua, pasando por Grossmunster, en la grossmunsterplatz, una de las iglesias mas antiguas, y la iglsia de San Pedro o Petersckirche, sobre la petershofstadt, que posee una torre con el reloj mural mas grande del mundo, con8.7mts de diametro.

Ya al atardecer, encontramos un supermercado, que para esa epoca estab super bien provisto, con mercaderia de primera calidad, y suerte que lo encontramos  a las 6 de la tarde, porque cerraba a las 18.30hs, y aca todos los negocios de comida cierran a esa hora. Nos hicimos de provisiones para la cena, y hay que destacar que toda vez que tuvimos que recurrir a algun mercado, la comida era exelente, solo hablar de jamon crudo o prosciutto, quesos, pastelitos de quesos y hierbas, que son un manjar, y ni hablar de la cerveza, ya sea alemana, checa, o belga, una delicia al paladar. Al dia siguiente nos fuimos temprano a la estacion para tomar un tren que haciendo combinacion con otro de trocha angosta  nos llevaria a  Holzkirchenn, un pueblito, que a traves de un cablecarril, nos dejaria en una estacion de esqui a 3000mts, llamada Tittlis.

Por supuesto que no ibamos a esquiar, sino a curiosear un poco , y nos llamo la atencion como varias personas ya venian desde la estacion de Zurich, con sus equipos puestos, algunos hasta con las botas de esquiar. Una vez alla arriba, nos pusimos al sol, donde se soportaba mejor la temperatura, y luego no pudimos ceder a la tentacion de juguetear un poco , arrojandonos bolas de nieve, y cuando me quise acordar, no sentia los pies, ya que en Bs As, antes de salir, me vendieron unos borseguies en oferta, que segun el vendedor, aguantaban hasta varios grados bajo cero, la cuestion, que salvo la caña alta, despues la base era muy fina y al no tener plantillas termicas, se me empezaron a congelar los pies, asi que tuve que salir de ahi, y poner los pies sobre un radiador hasta recuperar la circulacion normal.

Luego al regresar, bajamos en Lucerna, pero ya era de noche, y como era precarnaval, nos cruzamos con una comparsa, luego fuimos hasta el famoso puente de madera, que luego se incendió, y no llegamos hasta el lago ya que se habia echo muy de noche, con mucho frio, asi que dejamos esta bella ciudad para otra oportunidad, y volvimos a Zurich, que nos ibamos en nuestro segundo viaje nocturno a Amsterdam.

Una ultima consideracion sobre estas dos ciudades , en contraste con la ciudades italianas antes visitadas, y es la diferencia cultural que separa a ambas, por un lado la latinidad de los pueblos europeos del sur, con su caos y su manera de vivir un tanto desordenada, que se nota en el transito, entre otras cosas, y el orden y la majestuosidad, en la manera de conducir, en sus maravillosos palacios y catedrales, fundamentalmente en Viena, donde se palpa toda esa majestuosidad, que ha dejado como legado el imperio austrohungaro, que freno a los otomanos a las puertas de Viena, sino quizas estuvieramos hablando de otra historia occidental, tambien reflejada en su indumentaria, con sus mujeres paseando sus canes con tapados de vison,y no nos olvidemos que junto a Praga, son la cuna de la mas maravillosa musica clasica; y Zurich donde se ve toda esa riqueza producto de ser el corazon financiero del mundo, ademas de la prolijidad y orden en sus costumbres, que para alguno de nosotros hasta podria parecer aburrida (no para mi).

En fin, es el encuentro de dos culturas, la latina, mas semejante a la nuestra, y la sajona mas sobria y refinada.

miguel