Granada, España

Toledo

España: De Madrid a Granada con breve estadía en Toledo.-

Día 4 – Miércoles 27 de Mayo de 2015 –

Por la mañana salimos para Granada – objetivo del día – a 420 kms. Todo el recorrido se hace por buenísimas autovías sin peajes en todo el trayecto.

 

En el trayecto, a 70 kms del punto de partida se llega a la ciudad de Toledo. Allí entramos y dejamos el auto en el Mirador en la entrada del casco histórico. Desde ese lugar – con buena vista de la ciudad – se recorre, caminando, la parte histórica, en primer lugar la Catedral, que se puede visitar abonando un ticket que incluye la audioguía. Personalmente creo que estos aparatejos son más un incordio que otra cosa y raramente los uso, salvo algún aspecto puntual que pueda interesarme, ya que considero que el indigesto amontonamiento de fechas y datos y alguna anécdota más o menos curiosa (que pueden obtenerse fácilmente por internet), no hace sino privarme de ese momento de contemplación personal y directa de cosas que, tal vez, no vuelvan a verse nunca más en la vida.- Luego recorriendo las retorcidas calles céntricas, llenas de comercios de cualquier cosa ( donde compramos unas remeras a una tercera parte de lo que cuestan en la Argentina) llegamos a la Iglesia de Santo Tomé, en cuyo atrio se encuentra la “El entierro del duque de Orgáz” de El Greco que hay que pagar para poder ver.-

Una buena ensalada de frutas ( € 3) al paso e inmediata continuidad a Granada a 340 kms desde aquí, llegando a media tarde.-
El acceso al Hotel Maciá Plaza reservado resultó muy complicado ya que no se podía llegar en el auto. El GPS nos llevaba por calles cerradas o peatonales y estando a 100 metros era imposible llegar. Así que hablamos con un taxista que nos guió hasta el hotel no sin que en el trayecto y ante nuestra sorpresa nos fotografiaran dos o tres radares. Bajamos el equipaje en la Plaza Nueva , a 50 mts. del hotel y mientras unos fueron, con el taxista, a llevar el auto a algún estacionamiento, los demás nos ocupamos de trasladar las valijas hasta el hotel.-

LLegábamos con la preocupación de que no habíamos podido conseguir entradas para la Alhambra por internet y supuestamente no habría por al menos una semana. Pero en la recepción del hotel estaba Pedro, un joven diligente y atento que nos solucionó dos problemas: primero nos consiguió entradas para La Alhambra para el día siguiente (los hoteles tienen asignado un cupo para sus clientes) y, segundo, llamó a la Municipalidad justificando nuestras infracciones de tránsito evitando que nos multasen.-

Ya a la tardecita, hicimos una breve recorrida por la zona de Plaza Nueva, con muchos bares y restaurantes y de regreso nos enfrentó un pobre mendigo, encorvado y suplicante que tendía la mano y murmuraba entre sollozos así como: “….. hambre….. comida…..enfermo….”.- Por supuesto que una escena semejante ablanda el corazón más duro y le dimos alguna moneda.- Lo que aconteció a continuación no puede ser atribuido sino a un milagro: el “anciano” se irguió sobre sí mismo y enderezando su encorvada espalda dijo un seco: -“Gracias”…… y se alejó en busca de sus próximas víctimas.- ¡Una gran representación!, Se ganó merecidamente su moneda.-

Antonio