Finlandia

DESTINO-HELSINKI

Finlandia: Helsinki

Si tienes una escala de unas cuantas horitas en Helsinki, aprovecha y date una vuelta por la ciudad!

En el Aeropuerto hay unas consignas en la planta baja de la Terminal 1- Llegadas y por fuera de la misma Terminal se pueden coger las guaguas para ir a la ciudad, hacia el centro. Son las nº615 y 620 o bien las guaguas de la compañía Finnair. Como era domingo vimos que pasaban con menos frecuencia, pero enseguida llegó una. compramos el billete en una maquinita, costaba 5€ x persona. Tarda 30 minutos como mucho y a las 10 ya estábamos frente a la estación!

Es un edificio imponente porque dos grades figuras flanquean la puerta, pero dentro, las ventanillas para comprar los billetes no tienen cristales, es todo de madera y hay trenecitos para que jueguen los niños. Aprovechamos para comprar agua y preguntar dónde estaba la Avenida Esplandi. Está muy cerca. Saliendo de la estación por la puerta de las esculturas hay que ir a mano derecha, atravesar una gran avenida con tranvías y ya la segunda calle hacia la izquierda es la Avd. Esplandi.

Es una Avenida comercial, con boutiques de marcas conocidas como Louis Vuitton y con muchas terrazas donde la gente desayuna un capuccino y una copa de cerveza o de espumante!!

Se llega enseguida a una gran plaza, en el puerto, con una fuente muy simpática con focas. El puerto estaba bonito, la verdad que hemos tenido suerte con el día!

Continuamos nuestro paseo yendo hacia uno de los “puentes del amor” por la cantidad de candados que tiene y fuimos hacia la catedral ortodoxa Uspenski, de ladrillo rojo y cúpulas doradas. Dicen que es una de las más grandes de Europa. No estaba abierta, pero pudimos apreciar las vistas de la ciudad desde la colina. Por detrás de la catedral están las terminales de embarque de los barcos. El barrio era muy tranquilo y limpio, con largos edificios de ladrillo.

Dimos la vuelta y atravesamos por otro puente y fuimos hacia la Helsingin tuomiokirkko o Catedral de Helsinki, que es una catedral luterana, que resalta nada más llegar a la plaza, por su color blanco radiante y las cúpulas verdes con estrellas. Está situada en lo alto de unas escelaras que estaban llenas de gente tomando el sol. En la misma plaza vemos el Senado con la estatua del emperador Alejandro II  y la sede de la Universidad de Helsinki. La catedral por dentro es muy sencilla, destacan tres grandes esculturas, una de ellas de M. Luther y un órgano sobre la entrada. Cada fila de bancos está cerrada por una puertita baja.

Estuvimos por fuera sentados un buen rato, entretenidos viendo a la gente y aprovechando el sol, hasta que decidimos ir a visitar la Iglesia de Temppeliaukio o Temppeliaukio Kirkko, una Iglesia escavada en la roca, situada en el barrio Kamppi.

Hay que regresar por la Avenida Esplandi hasta la altura de la plaza Narinkkatori . En Kamppi también se encuentra la estación de autobuses y un centro comercial. Hay que seguir caminando por unas grandes avenidas, hasta llegar a la calle que da a la Iglesia.

Por fuera uno no se imagina que es una iglesia. me sorprendieron las paredes, pero sobre todo el techo que parecía una gran cesta de mimbre. El ambiente era relajado y habían puesto música suave. Se puede subir al primer piso y observar toda la construcción.

Volvimos poquito a poco hacia la plaza Kamppi y entramos al súper. ¿Cómo resitir al mostrador del salmón que había, cocinado de diferentes maneras? Elegimos un buen trozo para el almuerzo. También vimos que tenían comidas para llevar y nos decidimos por unas Härkäruukku (albóndigas de ternera marinadas y un poco picantes) y unas Lihapullat (albóndigas en salsa blanca) . Comimos tranquilamente en unas gradas en la plaza.

Volvimos a la estación de trenes despacito. eran las 14:50 y justo a las 15:00 salía el 615 hacia el aeropuerto, perfecto! Esta vez si que pudimos comprar el billete directamente al conductor y llegamos con tiempo más que suficiente para hacer el chekin.

Esther