Francia

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Francia: El Camino de Santiago en Francia y la Ruta del Románico – St Bertrand de Comminges y St Just de Valcabrère

Bertand d’Isle, (1050 -1123), hijo del Conde de L’Isle-Jourdain, (señorío medieval situado el el departamento gascón del actual Gers), noble, instruido en las armas, ordenado caballero y nieto de los condes de Toulouse, escogió el camino del sacerdocio, dicen que por vocación, y fue nombrado Obispo de Comminges en el año 1083.

Desde su llegada a destino, se impuso la tarea de reconstruir la ciudad, construir la Catedral y la Basílica y ayudar a mantener independiente el Condado de Comminges extendiendo y consolidando sus dominos, que llegaban por el norte hasta Muret (a las puertas de Toulouse) y por el sur hasta el Valle de Aran, frente a sus tres poderosos vecinos, el Condado de Toulouse al norte y el Reino de Aragón al sur y el Ducado de Aquitania al Oeste.

40 años al frente del Obispado consiguieron lo que sus detractores no lograron; su legado, influyó netamente en una región próspera gracias al comercio, a las abadías, a las primeras ciudades autónomas y a una capital intelectual y espiritual que él dinamizó  mejorando sus condiciones de vida, organizando la colegiata y manteniendo una presencia estable de canónigos; tras su canonización, a mediados del S XIII, la antigua ciudad romana de Lugdunum Covenarum fue rebautizada como Saint Bertrand de Comminges.

Casi nueve siglos después de su muerte, las gentes de esta tierra siguen apegadas a su historia y a su patrimonio y Comminges sigue siendo referencia en esa comarca situada a los pies de los Pirineos Centrales.

La catedral de Saint Bertrand de Comminges y la Basílica de Saint Just de Valcabrère son Patrimonio de la Humanidad (UNESCO, 1998 ) ya que forman parte del Camino del Piemonte Pirenaico, variante de la Via Tolosana (o Camino de Arles), una de las cuatro grandes  rutas que  integran la red de Caminos de Santiago en Francia y son visita obligada en la ruta del románico de la región.

El camino del Piemonte, rico en patrimonio e historia, corre paralelo a los Pirineos por su cara norte desde casi sus inicios allá en Montpellier, atraviesa la cadena pirenaica para entrar en España por diferentes puntos entre los que destaca Gavarnie y, desde mediados del S.XII, incluye un alto en el camino para los peregrinos en Saint Just y Saint Bertrand.

Un poco de Historia

Saint Bertrand de Comminges es un pequeño pueblo fortificado construido en torno a la catedral de Santa Maria, encaramado en lo alto de una colina que domina el valle del Garona en esa región y cuyos orígenes se remontan al S VI a. C cuando los romanos fundaron la ciudad de Lugdunum Covenarum en un paraje estratégicamente bien situado.

Región habitada desde la Prehistoria, tal y como atestiguan las cuevas de Gargas o el el refugio prehistórico de Aurignac, con la llegada de los romanos tras la conquista de las galias por Julio Cesar y la creación de la Provincia de Aquitania con capitales en Narbonne, Toulouse, Auch y Dax, en un enorme territorio que iba del Mediterráneo al Atlántico cerrado al sur por los Pirineos y al norte por el Macizo Central francés, Lugdunum toma importancia al ser nudo de comunicaciones, guarnición militar y establecer la ciudad que, bajo el reinado del Emperador Augusto (27 a.C a 14 d.C), empieza su expansión al serle otorgado el uso del Derecho Latino.

Durante mas de tres siglos, la ciudad crece sin parar, lo que atestiguan los restos romanos que aún se conservan (foro, templo, termas y teatro), atravesada por dos vías romanas con puente incluido sobre el Garona y alcanzando la increíble cifra para la época de casi diez mil habitantes, lo que hicieron de ella una pequeña capital en una región donde los asentamientos romanos eran moneda corriente (Arnesp en Valentine o la ciudad romana de Montmaurin son dos ejemplos).

A principios del S. V, tras la caída del Imperio Romano, los Vándalos pasaron como un ciclón por la región camino del sur de España y el norte de Africa, arrasando con todo lo que encontraron a su paso lo que llevó al abandono y posterior ruina de la ciudad hasta que a mediados de siglo y tras la llegada de los Visigodos que establecieron en Toulouse la capital de la región, la ciudad fue parcialmente reconstruida.

Tras la caída de los Visigodos, derrotados y expulsados por los francos, la región pasó a manos de estos hasta mediados del S IX cuando tras la muerte del hijo y heredero de Carlomagno, los nietos del legendario emperador se repartieron los territorios del vasto imperio Carolingio en el tratado de Verdun (año 843), tocando en suerte el Reino de Aquitania a Pipino II; a finales de ese siglo, el reino de Aquitania se dividió en dos Ducados, el de Aquitania y el de Gascuña, ducados que terminaron divididos en Condados debido a las herencias y las intrigas por el poder en plena época feudal; el Condado de Comminges permaneció independiente, incluso tras la reunificación de ambos Ducados a mediados del S XI, hasta que en 1456 pasó a formar parte de la Corona Francesa bajo el reinado de Carlos VII de Francia

Una anécdota

La anécdota, esta vez, es una nota histórica : el Valle de Aran, que durante mucho tiempo perteneció al Condado de Comminges, tras pasar de manos francesas a manos españolas y viceversa en función de como soplaban los vientos (léase, tratados), pasó a ser definitivamente español en el S XIV pero continuó dependiendo de la Diócesis de Comminges hasta que, en 1802 y tras la Revolución Francesa, esta diócesis fue suprimida y el Valle de Aran, eclesiásticamente hablando, se integró en la Diócesis de la Seo de Urgell … perdiendo el último vínculo de carácter oficial que lo unía a Francia.

La Catedral de Notre Dame de Comminges

La catedral de Santa Maria destaca en la lejanía por su impresionante mole; a simple vista se intuye que su construcción tenía carácter tanto defensivo como espiritual, pues la torre-campanario ejercía funciones defensivas en la época medieval; sus 14 contrafuertes la mantienen en su sitio, coronando el pueblo completamente amurallado que se asienta a su alrededor, surcado por calles estrechas y empinadas.

Empezada a construir en el S XI por Bertrand d’Isle tras acceder al obispado, el románico es su arquitectura de base. De su construcción original lo mas sobresaliente que ha llegado hasta nuestros días es el claustro (tres de las cuatro galerías pues la cuarta es de estilo gótico), la portalada románica y la torre-campanario.

Parcialmente demolida a principios del S XIV por orden del Papa Clemente V, (primer Papa de Avignon y obispo de Saint Bertrand durante cinco años a finales del S XIII), fue reconstruida y ampliada dotándola de una nueva nave central cuya arquitectura es netamente gótica así como de un nuevo mausoleo para venerar al santo Bertrand de Cominges, canonizado alrededor de 1220; los trabajos, terminados en el año 1352,  permitieron aumentar la capacidad de los peregrinos procedentes de toda Europa que, en ruta por el camino de Santiago, hacían un alto en Saint Bertrand; el Papa Clemente V potenció claramente el peregrinaje a este lugar, peregrinaje que ni tan siquiera se detuvo durante la famosa Guerra de los Cien Años.

En el S. XVI, el Obispo Jean de Mauleon dotó a la catedral de un soberbio órgano, cambió las vidrieras y mandó construir el coro en el centro de la nave gótica; de estilo renacentista, suntuoso y diseñado en madera tallada, contaba con el pertinente lectorium con 66 sillas y a él solo podían acceder los canónigos pues fue cerrado y aislado del resto de la iglesia que si se mantuvo abierta para los fieles. Los trabajos empezaron en 1525 y se terminaron en 1539.

En la actualidad la Catedral conserva el coro tal y como fue construido y su acceso sigue estando restringido al público en general.

La Catedral es visitable parcialmente por el publico en general pudiendo contemplar tanto el sepulcro del Santo como la tribuna, el órgano y los absidiolos laterales; en cambio el claustro y el coro solo pueden ser visitados previo pago de la entrada (4 €), que incluye una audio guía en diferentes idiomas. Una de las figuras mas valoradas por los peregrinos es la imagen e la Virgen que presenta a su hijo a los Reyes Magos pues se identifican con aquellos reyes que, hace 2000 años, partieron en viaje siguiendo a una estrella …

En verano el acceso al pueblo en coche está prohibido salvo a los residentes; al pie del mismo y al lado de los restos de lo que fue la antigua ciudad romana, hay habilitado un parking público asfaltado, libre de pago y no vigilado (que cuenta, además, con lavabos públicos).  Para acceder al pueblo, o bien se va caminando o bien se toma el tren turístico que, al precio de un euro por persona, lleva a los visitantes hasta casi el centro del pueblo.

El resto del año está permitido el acceso en coche al pueblo; es fácil aparcar puesto que dentro de la ciudad medieval hay un parking publico, gratuito y no vigilado. La ciudad medieval tiene tres puertas de entrada en las murallas, la puerta de Cabirole, (la primera conforme se sube a la ciudad medieval) la Puerta Majoum(por la que se sale si se sube en coche) y la Puerta Hyrisson, en el lado sur) y lo mas destacable de ella, además de la catedral, son las casas parcialmente construidas en madera que datan de los siglos XVI – XVII.

Esas casas tan bonitas, cuyas fachadas parece que tienen “integradas” en sus muros de obra y a modo de decoración, pilares, vigas y tirantes (travesaños) de madera, no son lo que parecen;  en realidad, la madera conforma el esqueleto de la casa, la verdadera estructura que soporta las cargas; a este tipo de construcción se le conoce con el nombre de “pan de azúcar” y era muy típico en esa época sobre todo en regiones donde la madera no faltaba.

En el interior de la ciudad medieval hay varios restaurantes y varios hoteles, así como las pertinentes tiendas de souvenirs.

De todos ellos, el Restaurante Chez Simone, en mi opinión, es el mejor tanto por su cocina tradicional y casera como por su relación calidad precio; tiene una bonita terraza con excelentes vistas y además dispone de servicio de bar. En verano suele estar lleno hasta los topes y la espera puede ser larga.

La Basílica de Saint Just de Valcabrère

La Basilica de Saint Just de Valcabrère, concebida como “iglesia funeraria” responde a los criterios de la arquitectura románica y en su construcción se reutilizó sillería (piedra tallada) procedente de la antigua ciudad romana así como lápidas del cementerio paleo cristiano.

Se empezó a construir a finales del S XI bajo el obispado de Bertrand d’Isle y se terminó a principios del S XIII, aunque hay documentación que indica que el Obispo Bertrand celebró allí una misa a principios del S XII; se sitúa en mitad de los campos a poco mas de un km de Saint Bertrand, cerca de la antigua ciudad romana de Lugdunum y se asienta sobre lo que en tiempos fue un cementerio primero pagano y posteriormente paleocristiano  reconvertido en santuario y necrópolis en el que fueron enterrados muchos peregrinos, probablemente ya desde el S. V.

Su visita es de pago, 2,5 €, e incluye una audio guía en diferentes idiomas. La visita se divide en dos : los exteriores de la basílica a la que se accede por la fachada norte atravesando el cementerio, y el interior donde el ábside y los absidiolos presentan elementos singulares del románico que los hacen si cabe mas interesantes aún. Del claustro, situado en la fachada sur, apenas quedan unos vestigios de lo que fue.

Frente a la Basílica por su lado oeste, y en la margen derecha de la carretera, se sitúa una zona arbolada y bien sombreada que hace las funciones de área de picnic (no apta para barbacoas pues no se permite hacer fuego). En verano, está mas que solicitada y es ideal si se va con niños.

NOTA : La red de caminos de Santiago en Francia

La red de los caminos de Santiago en Francia, declarada Patrimonio de la Humanidad ( 1993-1998 ) está formada por cuatro grandes vías que, al igual que en España, van “recogiendo” a lo largo de su ruta, a los peregrinos que utilizan innumerables caminos menores.

Estos cuatro grandes caminos en Francia son la Via Turonensis (que pasa por Tours pero nace en Paris al pie de la Torre de Santiago, Tour Saint Jacques S. XVI, situada en la Rue Rivoli, cerquita del Ayuntamiento), la Via Lemovicensis (que nace en Vézelay), la Via Podiensis (que nace en Puy-en-Velay aunque es una continuación del camino que nace en Ginebra, la Vía Gebennensis) y la Via Tolosana (que nace en Arlés y pasa por Toulouse).

La vía que corresponde a este capítulo es la Via del Piamonte Pirenaico, la mas pirenáica de todas las vías en Francia y es, en realidad, una variante de la Via Tolosana que en Montpellier se desvía para ir a buscar a Narbonne y Carcassone virando luego hacia los Pirineos los cuales recorre pasando entre otros, por St Bertrand de Comminges hasta llegar a Oloron-Sainte-Marie, pueblo donde se une otra vez con la Via Tolosana. No obstante, esta vía tiene también caminos menores alternativos que la llevan a cruzar los Pirineos para entrar en España por diferentes puntos, entre los que destaca Gavarnie.

Esta vía es un ejemplo de los muchos caminos alternativos, variantes o secundarios que integran la Red de Caminos de Santiago, una red de caminos de carácter internacional que recorre media Europa y que podríamos considerar como precursora de la Red de Carreteras de Europa, (carreteras con nomenclatura E y numeración propia), todas ellas pavimentadas, en muchos casos autopistas y que configuran los grandes ejes de comunicación del continente …..

La via Turonensis tras juntarse con las vías Levmovicensis y Podiensis en Ostabat entra en España por Rocesvalles dando origen al Camino Navarro que llega hasta Puente La Reina donde se junta con la Via Tolosana que entra en España por Somport y da origen al Camino Aragonés; a partir de ahí la ruta se la conoce con el nombre de Camino Francés, camino que es el mas transitado de todos los caminos de Santiago pues a demás de recibir a los peregrinos de las vías francesas, a lo largo de su ruta por España recibe a la mayor parte de los peregrinos de las innumerables vías españolas.

Angeles