Francia

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Francia: Paris- 5 dias

Arribamos a Paris, previa escala en Madrid-Barajas, en una mañana gris del 22 de septiembre, que anunciaba la inestabilidad propia del otoño francés. Desde Charles Degaulle,

 

tomamos un taxi hasta nuestro alojamiento, Hotel del Alma, en Les Invalides, y la tarifa fue de Euros 45.- Dejamos nuestro equipaje en la habitación y raudamente partimos para Campo de Marte que está a solo tres cuadras. Comenzaban a caer unas gotas. Paraguas en mano, y con lluvia copiosa nos recibió la primera vista de la Torre Eiffel, orgullosamente erguida sobre el confín del Campo de Marte. Luego de un par de fotos fuimos a almorzar, en un restaurante chiquito (como casi todos en Paris), con mesas muy pequeñas, pegaditas una al lado de la otra. Como pudimos, en un francés rebuscado pedimos un menú, nada caro por cierto, y volvimos al hotel a descansar y a  acomodarnos, estaba dejando de llover y comenzando a refrescar.  A las dos horas el viento había corrido la lluvia y las nubes convirtiéndose en una tarde maravillosa  y bastante fresca. Abrigados y con pañuelo al cuello partimos hacia la Torre, queda a seis cuadras de donde parábamos, caminando por supuesto nos fuimos arrimando, ya un mundo de gente paseaba por la explanada. Decidimos subir,  el tiempo estaba bueno y teníamos referencias de días muy lluviosos que se aproximaban. Sacamos el ticket por ascensor hasta el segundo piso. Es indescriptible la vista de toda la ciudad, maravillosa, se aprecian edificios emblemáticos como el Louvre, Les Invalides, el Arco del Triunfo, Notre Dame, Sacre Coeur, Grand Palais, Orsay, etc.etc, los parques y los puentes sobre el Sena. Para mi marido conocer Paris y subir a la Torre, era un sueño largamente acariciado, y lo disfruto muchísimo!!!!!. Yo en cambio quede maravillada con las imágenes que nos brinda la altura, pero no me deslumbro la Torre en si misma, es una obra de ingeniería sin dudas soberbia por lo monumental de sus dimensiones, pero nada mas, claro, es cuestión de gustos.  Hacia muchiiiiiiiisimo frio!!!! El viento bastante fuerte se sentía helado, bajamos, dimos unas vueltas por la zona y volvimos al hotel, siempre caminando. Los cambios de horarios se hacían sentir, asi que relativamente temprano, cenamos y a dormir!!!!!!

DIA 2

Amaneció hermoso, mucho sol, y sin viento, aunque frio, y salimos directo al Louvre, temprano, ya había una cola bastante larga,  y mientras la transcurríamos admiramos las fachadas,  los jardines, la torre de cristal (otra obra de ingeniería importante,  pero que a mi gusto, reitero, no tiene nada que ver con semejante palacio!!!!!) . Con plano en mano, porque de lo contrario se hace imposible recorrer el museo, tanto por su magnitud como por su disposición, fuimos buscando las obras más importantes, o al menos las más conocidas. Un mundo de gente!!!! Es poco lo que en realidad puede disfrutarse. Mas allá de los cuadros y esculturas fabulosas, de lo que no voy a hacer comentarios ya que solo aprecio lo que veo sin saber prácticamente nada de arte, el edificio en si es maravilloso!!! El Palacio es enorme, y toooodo en el es de dimensiones imponentes, puertas, ventanas, salones, techos, columnas, frescos, arcos, escalinatas, en fin, es todo lo que uno piensa que debe tener un “verdadero palacio”.-

Luego de recorrer por más de 4 horas el museo, cuando en realidad se necesita una semana para conocerlo en profundidad,  nos encaminamos hacia el Jardín de las Tullerías. Pasamos por el Arco del Carrousel, hermoso con su carro triunfal y sus caballos con arneses dorados, y desembocamos en ese parque maravilloso que, en medio de la vorágine de lo cotidiano de una ciudad muy grande y con un tránsito vehicular caótico y anárquico, es un bálsamo de paz!!!!!  Los jardines, sus flores, sus fuentes, sus caminos, sus bares,  su gente, sus esculturas, es todo hermoso!!!!!!  Almorzamos en uno de los restaurantes, y luego seguimos camino a la Place de la Concorde.  Atravesamos sus Puertas de rejas verdes con sus puntas de bronce, admiramos su fuente de una delicadeza espectacular, al igual que las columnas, pero está en mantenimiento, por lo que no se puede apreciar en todo su esplendor.  Al fondo a la derecha de la Place, se divisa la Iglesia de la Madelaine, así que allá fuimos!!!!!  Una calle con negocios muy bellos y sofisticados, de hecho esta el famoso restaurante Maxim’s, una galería o shopping a cielo abierto como lo llamamos nosotros, muy glamorosa con locales exquisitamente decorados, y también L’Oreal de Paris. Cruzamos una plazoleta y llegamos a la Madelaine, supongo que la mas románica de todas las iglesias de Paris. Muy bonita, imponente con sus columnas y escalinata, y por dentro sobria y acogedora. Me gusto y mucho. Desandamos el camino, y llegamos al Puente de Alejando III, hermoso!!!!!!! Sin dudas el más bello de Paris, y desemboca a los jardines de Les Invalides con el espectacular palacio en su culminación.

Seguimos caminando rumbo al hotel que,  desde donde estábamos quedaba cerca, pero claro, hacia desde las 8.30 de la mañana que estábamos de acá para allá!!!! Así que hicimos un alto en el camino para saborear un rico café y sentarnos un rato, y seguir después.. Fue cayendo la noche, y el clima estaba muy agradable, no hacia frio ni había viento, cosa rara!!jaja, así que después de comer algo volvimos a Campo de Marte para ver la torre iluminada. Eso sí que me gusto!!! Es “otra “Torre Eiffel, engalanada, coqueta, el color ocre del hierro frio se desdibuja en tonos amarillos luminosos, y cada tanto estrellitas blancas se prenden en todo su alto, es espectacular!!!!!! Fuimos a su encuentro caminando despacio, sin prisa por el parque, y disfrutando de todo lo que veíamos alrededor, parejas sobre el césped sentadas con copas de vino o champagne ( que las venden los ambulantes ahí mismo), a la luz de la luna y la tenue iluminación, cientos de personas sacando también cientos de fotos, todo sumamente pintoresco, romántico y atractivo.  Pasamos por la explanada de la Torre y cruzamos hacia El Trocadero, con sus carruseles preciosos, la fuente, los cañones y la maravillosa vista que desde allí se tiene de la Torre y el Campo de Marte. De vuelta al hotel, tomamos un café en un bello y típico bar parisino .

DIA  3

La idea era visitar el Museo de Orsay, Notre Dame, Lile de la Cite  y Barrio Latino , Panteón, La Sorbona  y  los Jardines de Luxemburgo.

Tal cual lo planeado tomamos un taxi hacia el Museo, nos quedaba a unas 17 cuadras, pero caminando con el día que teníamos por delante,  era empezar muy mal!!!jajaja. Llegamos a Orsay, ya el edificio por fuera es impactante. Era una antigua estación de trenes, que años después de quedar en desuso la transformaron en museo.  Conservadas las estructuras más destacadas de la estación, se adaptó su interior  con los salones donde están las muestras. Es muy moderno y ecléctico, pero tan bien ensambladas las estructuras que todo queda bellísimo!!! Me encanto!!!! En cuanto a las pinturas y esculturas expuestas, tengo que decir que me gusto muchísimo más que el Louvre. Prefiero a los impresionistas antes que al arte del renacimiento, y acá hay para hacer jugo con ellos!!!  Degas, Cezanne,  Renoire, Monet, Manet, Van Gohg, Gouguin, Toulouse-Lautrec, y mas, MARAVILLOSOS!!!!!!!!!  Esculturas impactantes y excelentemente dispuestas para poder ser admiradas desde todos los ángulos. Ni que hablar de sus techos, paredes, y ventanas, y los espectaculares  cafés y petites restaurantes decorados ultra modernos, que presentan hermosísimos ventanales desde donde puede verse  gran parte de Paris y las orillas del Sena y que se ensamblan magníficamente con el resto del museo. El Reloj enorme y vidriado que perteneció a la vieja estación es un icono del edificio  y  a través de él pueden sacarse fotos muy buenas. Además, en sus épocas de Estación, contaba con un hotel para alojar a los viajeros, y de el quedan los lujosos salones de reuniones y banquetes que son imperdibles!!!!. Estuvimos mucho tiempo recorriéndolo, y también tomamos un cortado con masas secas en uno de estos bares.

Maravillados con todo lo visto, bajamos hasta la orilla del Sena para toma el Batobus, con la idea de ir bajando en las diferentes paradas que tiene programadas, y de paso re-conocer Paris desde otro ángulo.

Primera bajada, Notre Dame y L’Ile de la Cite. Cruzamos el puente que une las dos riberas y fuimos directo a la Iglesia. En realidad, creo que el cine ha hecho maravillas con algunos lugares, y ha logrado regalarles una mística y un charme que personalmente no tienen. Notre Dame para mí fue una decepción. Por fuera muy rococó, con innumerables figuras en todo su contorno. Si, admirable el trabajo del escultor, pero de un color amarronado, ocre, que no dice demasiado, y por dentro muy oscura, y claro, resaltan los vitraux maravillosos, pero realmente nada más. Las famosas gárgolas, que no son más que desagües, y además están en todas las iglesias de Europa,  hacen que uno las mire solo para ver si de alguna cuelga el pobre Jorobado. Una vez recorrida la iglesia, volvimos a cruzar rumbo al Barrio Latino. Es otro Paris, totalmente diferente al que veníamos viendo. Sus calles repletas de negocios de baratijas, empedradas, recordando en algo a ciertas ciudades italianas, muchísimos bares y restaurantes, muchísima gente, y como siempre digo que todo es cuestión de gustos, a mi marido le encanto y a mí no me impacto para nada. Sumado a esto, comimos una pizza, y me sentí realmente descompuesta, por lo que caminamos un poco más, pasamos por la Sorbona, de lejos vimos el Panteón, pero no llegamos a Los Jardines de Luxemburgo, quería regresar al hotel, así que tomamos nuevamente el batobus, e hicimos todo el recorrido por la otra ribera, pasando por debajo de los puentes, al lado del Louvre, Las Tullirías, Campos Elíseos, divisamos el Arco del Triunfo, el lastimosamente famoso Puente del Alma donde se accidento Lady Di, la Torre , El Trocadero y bajamos para llegar caminando al hotel.  Prácticamente fin del día, descanso y comida frugal en la habitación del hotel y sueño reparador.

DIA 4

Por suerte tanto yo como el día amanecimos muy bien!! Un sol hermoso y el cielo despejado así que fuimos a tomar el Metro rumbo a Montmartre. La parada llamada L’Ecole Militaire está a cuatro cuadras. Tomamos la línea 8 hasta La Concorde y de allí la 12 hasta Abeses.  Ya al subir el ascensor y bajar en esa hermosa Plaza fue encantador!!!! Qué bello es Montmartre!!! Ese es el Paris que esperaba ver. Calles angostas, con escaleras, serpenteantes, con casas preciosas, y coloridas. A pocos metros esta la base del funicular que sube al Sacre Coeur, nos montamos en él y llegas justo al pie de la  colina donde se levanta la Iglesia. . Una belleza todo!!! Las vistas de Paris desde allí son incomparables, y además está  íntegramente  parquizado, con un balcón que hace las veces de mirador, para quienes hayan visto la película Amelie, sabrán de lo que hablo. El Sacre Coeur es muy pero muy bello, blanco, imponente, tanto por fuera como por dentro.

Después de recorrer un poco todo lo que cuento, tomamos por detrás de la iglesia una calle angosta y en bajada que nos llevaba derecho a la Place du Tertre,!!! Que postal, la plaza llena de pintores y sus obras, que te quieren vender por supuesto, pero muy bohemio y encantador. Flores en los balcones, calles arboladas, cafes bien pero bien parisinos, montones de rincones  de película o de cuadro como mas guste. Caminamos y caminamos un buen rato, pasamos por el Mouline de la Galette,(  Es de madera)famoso porque varios bohemios reconocidos músicos y pintores inspiraban sus obras en este lugar.  Seguimos bajando y volvimos a la Place Abesses, descansamos un rato para rumbear hacia Pigalle.  Y ahí llegamos, a la “ zona roja de Paris”, una avenida llena de sex shops y cabaretes.  El centro de la avenida es ancho, peatonal, arbolado y con bancos, asi que paramos en una boulangerie, compramos una baguette y nos comimos un sandwichazo en un banco!! Todo el mundo hace lo mismo. Terminado el “ almuerzo”, caminando por la misma avenida nos “encontramos” con el famoso Mouline Rouge, típica foto de por medio, ya que no es para nada más que decir que uno estuvo allí, además una romeria de gente de los tours que no te dejaban ni caminar, así que pronto huimos del lugar para llegar caminando como siempre ,al Barrio de La Opera.

Otra vez nos esperaba “ otro Paris”, mas citadino, para nada bohemio, muy formal y también bello. Primero  divisamos las famosísimas Galerias Lafayette, un lujo absolutamente todo.  El edificio una maravilla, los stands de las más famosas marcas de perfumes, carteras, relojes, joyas, anteojos, etc.etc. etc. Un mundo de gente!!! En su mayoría paseando y mirando como nosotros, ya que comprar es bastante prohibitivo al menos para unos cuantos. Miramos algunas cosas que nos llamaban la atención por su belleza o por su glamour, admiramos todo el edificio y salimos solo con la impresión de que hay que gente que puede vivir diferente!!!. Desde allí fuimos hasta la Opera Garnier, que hermosura!!!!! Símbolo de una cultura  que a pesar de ser combativa, politizada, conquistadora, y varias cositas más que han ido desplegando en su camino, siempre fue amante y cultora del arte en todas sus expresiones.  De la otra calle que rodea La Opera, esta La Academia Nacional de Música, también maravilloso edificio y emblemático por cierto.  Terminamos nuestra recorrida tomando una pequeña merienda en el Café de la Paix!!!!!! Guauuuuuuuu!! Es indescriptible este lugar!! por fuera no dice quizás demasiado , pero por dentro es descomunalmente bello y arquitectónicamente elegante a la vez que sobrio. Y contra toda predicción un par de jugos y unas masitas ( austera la merienda) no fue para nada caro!!!!

 

Luego de un baño y un pequeño descanso reparador, partimos a pie hacia el Arco del Triunfo y los Campos Eliseos, unas 18 cuadras del hotel.  No pudimos llegar hasta el Arco, porque había un acto con bandas militares, el acceso estaba restringido. Impresiona realmente la cantidad de autos que circulan y en forma caotica!! Un desastre el transito en Paris, no hay reglas, y si las hay nadie las cumple. Creo que 12 avenidas convergen en el arco,  es fácil imaginar que sea un verdadero caos!!!!. Luego de sacar unas fotos a la distancia, comenzamos a caminar por la Avenida de los Campos Eliseos,. A pesar de ser mundialmente famosa,  amplia, arbolada, con cientos de restaurantes, casas de moda, agencias de ventas de autos de todas las marcas, no deja de ser lo que es, una avenida comercial y de paseo, nada especial a mi gusto.

DIA 5

Nuestro ultimo día en Paris, decidimos movernos cerca del hotel, en vista al viaje de 7 hs. en tren hacia Niza que nos esperaba al día siguiente. Nuestro primer paseo fue a Les Invalides. Ingresamos por los jardines, que como todos en Paris son bellos, luego a la tumba de Napoleón, fastuosa por supuesto, , algunas salas de armas antiguas, interesante, y por último al Museo Charles Degaulle, muy moderno en cuanto a la disposición y técnica de la muestra, ya que es interactivo, con audio de sala, y completísimo en cuanto al relato de su vida, sus campañas militares, su política etc.

Salimos por la puerta  que se enfrenta a la Plaza de la Concordia, y visitamos el Grand Palais, solo por fuera y entramos enfrente al Petite Palais, maravillosos ambos.

Por la tarde volvimos a despedirnos de la Torre Eiffel, caminamos  nuevamente por Campo de Marte y al hotel, a armar valijas para continuar el viaje, cena y a dormir.

Algunos consejos para visitar la Ciudad Luz.

-Armar un itinerario previo. Según los días que se dispongan decidir que visitar y ordenarse. Es una ciudad grande pero se recorre fácilmente.

– El metro conecta absolutamente todos los barrios, hay que hacer combinaciones pero está muy bien explicado-

– No tener miedo a tomar taxis por las supuestas altas tarifas. El tiempo también es dinero, y a veces, al no tratarse de largas distancias es conveniente.

-La comida es algo complicado. Las cartas de los restaurantes están en francés, y no hay fotos de los platos que se ofrecen ( al menos en la mayoría de los restaurantes) y por consiguiente es muy difícil elegir. Muy pocos mozos hablan algún otro idioma que no sea francés, y también pocos tiene intención de colaborar- Las Boulangeries, con sus sándwich variados, y crepes, son una salvación para los almuerzos!!! Si hay muchos restaurantes que ofrecen pizzas y comida italiana en general (aunque los platos de pastas no están preparados a nuestro paladar), también comida china, árabe etc. Sentarse a comer en un restaurante no es nada económico.

-Elegir un hotel que quede al menos equidistante de los lugares que se van a visitar, y en lo posible que cerca del mismo haya estaciones de Metro. Caminar es la mejor forma de conocer, y esto se da especialmente en Paris. –

-Los tickets para museos, torre, etc. no es estrictamente necesario sacarlas con anticipación, si bien en todos hay colas, es rápida la entrada. –

-El hotel en que paramos “HOTEL DEL ALMA”, no era excepcional, y tenía algunas falencias (habitación muy pequeña, baño algo incomodo, y la higiene no era la mejor) esta excelentemente ubicado para recorrer toda la ciudad. Contratamos a través de Booking, y ya sabíamos los puntos en contra que podía tener, no fue una sorpresa, pero priorizamos la ubicación. Emplazado en un barrio muy antiguo  (Les Invalides),tranquilo, residencial, o sea en su mayoría habitado por parisinos, con edificios bonitos y de arquitectura  típica de la ciudad, a pocas cuadras de la Torre, el Sena, Les Invalides, con fácil acceso a Louvre y Orsay, y estación de metro a 5 cuadras. –

OPINION PERSONAL DE PARIS

Es una muy linda ciudad que merece ser visitada. Tiene rincones y barrios preciosos, museos con obras maravillosas, es muy limpio y ordenado y muy preparado para el turismo. El transito es espantoso, repito no hay reglas o no se cumplen, cada automovilista hace lo que quiere, es caótico. En cuanto a todo lo demás, ciudad romántica, bohemia, el Sena, los puentes, la Torre, el Arco del Triunfo y todo lo que “vende” Paris, creo que es eso, una muy buena “venta” que hacen los franceses de su capital, a lo que tanto el cine, como la música y los poemas contribuyen a darle esa performance,  pero, no me deslumbro. Muchísimas ciudades europeas tienen hermosísimos puentes sobres sus angostos ríos, la bohemia esta en cada rincón del viejo mundo, la Torre Eiffel es un símbolo “moderno” de la ciudad y se la convirtió en icono, valen mucho la pena sus vistas desde arriba. Me encantó conocerla y lo valoro, pero no volvería.

 

mcris