Francia

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Francia: Villeneuve-lès-Avignon

Después de dos noches en Carcasona nos dirigimos hacia Avignon. En Avignon hemos reservado en un aparthotel llamado Residhotel Gran Avignon al lado del golf de esta ciudad, ha sido todo un acierto, el espacio esta muy bien climatizado y estamos al lado de una piscina que con semejante calor es muy de agradecer. Es como una habitación doble con una pequeña cocina y un baño muy práctico con inodoro aparte, si no te importa apartarte del centro unos 8 km, te lo recomiendo, todo muy limpio, una cama doble gigante y un sofá cama para dos, no tan confortable pero por 268€ hemos estado los cuatro, dos noches incluyendo un buen desayuno.

La ciudad es muy bonita pero bastante turística, es difícil encontrar un sitio para comer fuera del circuito turístico y hay pocos locales climatizados, algunos han instalado tubitos que van echando vapor por que el calor en este agosto está siendo exagerado. Hemos comida en la gran Avenida sólo llegar , luego hotel, siesta, piscina y por la tarde/noche hemos subido al Palacio de los Papas por la escalinata de detrás recorriendo los jardines y viendo vistas espectaculares de la ciudad y el río. Por la tarde hemos aparcado cerca de la muralla, en la calle en zona gratuita, el parquing de los Papas és el mejor porque sales directamente a la Plaza del Palacio, pero el de Moliere también esta bién para hacer el recorrido trasero del palacio y ver los jardines, hay dos zonas de estacionamiento gratuito fuera de las murallas, pero se tiene que andar bastante.

Hemos paseado por las calles estrechas, contemplando las casas tan bonitas que hay por aquí. Por la noche hemos cenado en la misma Plaza enfrente de Palacio en un restaurante llamado In Off o algo así, la omelette o tortilla de queso podía ser para dos tranquilamente y el wok estaba muy rico Por la mañana siguiente hemos visitado el Palacio de los Papas, unos 11€ persona con carnet de estudiante 9€, vale mucho la pena coger auriculares por 2€ , está muy bien explicado todo el recorrido. Hacía un calor tremendo dentro, a pesar de estar rodeados de paredes de piedra, llevar abanicos nos ha salvado la vida. Hay que ver como vivía el clero en esos tiempos, que privilegios! Hemos comido en el hotel, nos hemos comprado unos quesos y unos patés en un Carrefour ademas de un gazpacho Alvalle jeje y piscina, comida siesta. Por la tarde hacia Baux de Provence………..

Elisabet