Pompeya, Italia

Torre-Agbar

Italia: A la ciudad del Vesubio: visita a Pompeya

En este día hicimos un paseo que era muy esperado por nosotros: viajamos hasta el 79 DC y a 244 km de Roma para conocer la ciudad devorada por el Vesubio: Pompei.

 

Visitar Pompeya es súper fácil, (¡si cuentas con viajeros en internet que te lo expliquen!)
Lo primero fue tomarnos un tren de Roma (Estación Termini) a Nápoles (Estación Central), compramos los billetes de ida y vuelta antes de partir.
Nos llevó como dos horas y media llegar hasta Nápoles.
Al llegar fuimos hasta la ventanilla donde venden boletos y pedimos dos para el tren Circunvesubiano, para bajarnos en Pompei. Hay un tren cada media hora aproximadamente.
Nos subimos al trencito, que era como un ómnibus sobre rieles, no parecía un tren. Era muy pequeño y con instalaciones como los autobuses. Suponemos que esto se debía a que recorre distancias cortas, y es usado por los lugareños para ir a trabajar desde los poblados periféricos a Nápoles. Nos habrá llevado media hora aproximadamente el trayecto.
Preguntamos a quienes se sentaban cerca de nosotros si faltaba mucho para llegar a Pompeya y una señora nos dijo que ella nos avisaba. Como los italianos son súper amables, un señor qe escuchaba la conversación en seguida se ofreció, ya que él se bajaba allí.
Llegamos a Pompeya y nos bajamos. Lo que nosotros no sabíamos, es que Pompeya es una ciudad hoy en día. Sí, somos unos ignorantes, lo reconocemos. Junto a la zona arqueológica, se extiende una nueva y pequeña ciudad, muy parecida a las ciudades del interior de Uruguay. ¡Solo a ellos se les ocurre volver a vivir cerca del volcán!
Como es una ciudad, no tenés forma de perderte, ya que el tren para en ella, hay carteles, y avisan por altoparlante.
Al bajarnos el señor nos señaló el camino que debíamos seguir para llegar a la zona arqueológica. Queda a unas cinco cuadras de la terminal de trenes.

Llegamos, abonamos la entrada, y nos regalaron un mapa grande y hermoso sobre el lugar, y una guía de muchas páginas en la que te describe cada uno de los lugares que visitás, y te explica para qué se utilizaba en la época. Hay guías de distintos idiomas.

Recorrimos toda la ciudad pompeyana, nos llevó alrededor de cinco horas hacer toda la visita.
Nos llamó la atención la importancia que le daban a los actividades artísticas, ya que en una ciudad tan pequeña, había varios teatros y anfiteatros.
Hay zonas con muchos árboles y sombra fresca, y otras en las que son solamente ruinas, y hace mucho calor. Yo no había llevado gorro, ya que nunca uso, y al otro día sufrí las consecuencias de esto.

Conocer Pompeya es hermoso y terrible a la vez, porque además de admirar las ruinas, la importancia de visitar este lugar está en lo que uno siente al encontrarse allí. Mirar esas casas derruidas, o los moldes en yeso tomados de las personas (incluso de una embarazada), y pensar que hubo tantas y tantas personas que sufrieron una muerte terrible allí donde estás parado, es algo que te llega al fondo del corazón y te estremece.

El Vesubio se ve enorme e imponente desde las ruinas de la ciudad.

Luego de caminar por toda la zona histórica, dimos un paseo por la Pompeya moderna, y luego nos subimos de nuevo al trencito que nos llevó a Nápoles.
Este paseo es hermoso, ya que la vía del tren va muy cerquita del mar. Así que uno mira hacia un lado y ve el mar y distintos puertos, y hacia el otro el Vesubio y el campo.

En Nápoles teníamos que esperar como dos horas en la estación, ya que habíamos terminado el paseo antes de lo previsto, y teníamos pasajes para muy tarde. Decidimos dar una vuelta caminando por Népoles. Recorrimos la ciudad en las inmediaciones de la terminal y nos pareció bastante desagradable. Se ve que había paro de los recolectores de basura, porque todos los contenedores estaban desbordados, no parecía que estuviéramos en el mismo país en el que habíamos visto ciudades tan cuidadas. Como además estábamos cansados, no fuimos a sitios de interés en esta ciudad, no dudo de que sea bonita en otros sectores. Aprovechamos para comer en la terminal de trenes, ya que no habíamos almorzado.

Tomamos el tren de regreso a Roma, llegamos de noche, y nos fuimos a dormir.

Algunos precios:
– Tren Circunvesubiano (Nápoles – Pompeya): 3EU
– Entrada a Pompeya: 11EU

Marcia