Suiza

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Suiza – La ciudad encantadora y la escalada de los Alpes Suizos

Comenzando un día nublado, tomé el tren de Zurich a Lucerna, el cuál me costaría 25 francos y se demoraría unos 45 minutos. Lucerna me la recomendó otra amiga viajera, y la verdad no me arrepiento de haber ido, realmente es una ciudad muy linda, pequeña, con bonitas edificaciones, y sobre todo tranquila.

Es mucho más turística que Zurich y a la vez las montañas le daba un toque más pintoresco. Al llegar a esta ciudad tomé un tranvía hacia Kriens, que es donde había reservado hostel. Quedaba a 15 minutos del centro y costaba 25 francos la noche y daban un desayuno coreano, porque lo dueños eran coreanos, que consistía en arroz frito con huevo frito, aceptable.

El primer día dejé mis cosas, y me fui a recorrer la ciudad, donde lo más singular es la torre capilla, cosa que no había visto  algo similar en ninguna parte del mundo. Tiene una historia bien interesante y alrededor un puente antiguo que la cruza. A 10 minutos a pie del centro está el león de piedra, otro punto turístico de Lucerna, el cual es muy bello, inmenso e inspirador. Es otra cosa que sólo puede encontrar en lucerna, y yo me preguntaba que quién se les ocurría estas cosas jajaja. La ciudad es bellísima pero bastante pequeña con un día se puede recorrer muy bien todos los lugares.

Al segundo día, pretendía subir el cerro, ya que a mi me gusta la aventura extrema, caminar en la naturaleza, entre otras cosas similares. Es por esa razón que me quedé dos días en Lucerna, ya que tenía muchas facilidades para acceder hacia la montaña y centros de esquí. Yo muy feliz porque me había un día despejado, sin embargo al querer tomar el teleférico hacia el centro de esquí, me encuentro que no estaba funcionando porque corría mucho viento, cosa que no sentí, pero que según ellos en la cima si había viento.  En centro de ski yo pretendía arrendar un trineo o lo que fuera posible para pasar el día con nieve, justificando mi ida en invierno a Europa xd, pero estaba todo cerrado, así que me vi obligado a subir a pie, por lo menos me ahorré ese dinero para los regalos.

Luego de 3 horas de caminata llegué a la primera estación del teleférico, donde descansé y me refugié de la nieve que caía en ese momento. Pero mi idea era llegar a la otra estación, Frakmmunteg  que era donde estaba el centro de esquí. Así que no podía descansar mucho debía seguir. Casi llegando al destino pillé un cafetería, que estaba cerrada porque ese día no había actividad turística en la montaña, pero al lado había un trineo, y como no había nadie, lo tomé prestado, para la foto, ya que mucho no pude avanzar jajaja, luego lo dejé en su lugar y seguí mi camino. Luego de 4 horas y media caminando llegué al destino, tuve unas vistas espectaculares de lo Alpes Suizos, del Monte Pilatus. y de del Cantón Suizo de Luzern. Y como era de esperarse el centro de esquí estaba cerrado y no había nadie, pero nadie. Sin embargo, al rato llegó una pareja suiza que vivía por los alrededores, y que subía de vez en cuando ahí para tirarse en trineo y llega a su casa. Antes de irme debía dejar algún recuerdo, así que primera vez en mi vida hice un mono de nieve. Para posteriormente, desarmarlo y descender. En el descenso me demoré unas 3 horas. El único problema que me lesioné el pie al intentar esquiar con mis pies, ese dolor no se iría en todo el viaje.

Sin duda, esto ha sido una de las aventuras más extremas que he hecho en mi vida. Ver los arboles y caminos nevados, paisajes bellos, ver una ciudad sin smog, todo eso es impagable. Aunque me haya lesionado el pie y resfriado por no llevar ropa adecuada para nieve, me siento contento de haberlo vivido, fue uno de los lugares que más me gustaron de todo el viaje.

Rilan