Turquía

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Turquía: Estambul a su aire

Ultimo dia para disfrutar esta encantadora ciudad, a la cual prometemos volver con mas tiempo, dado que es, a mi juicio, una de las capitales del mundo con mas historia y cultura

 

que existan en el mundo, teniendo en cuenta que es una de las tres ciudades que dividen dos continentes, que es una de las mas pobladas, y que por aqui pasaron, nada menos, que el imperio Romano de oriente o Bizantino, el imperio latino, los Otomanos, y finalmente los turcos, cambiando  tres veces de nombre en su historia, Bizancio, Constantinopla y Estambul, sin olvidarse que por aqui pasaron los cruzados, y la famosa ruta de la seda, mas toda la fantasia de los relatos sobre esta milenaria megalopolis.Entonces a salir temprano para recorrer y visitar, El  Palacio Topkapi, antigua sede de los sultanes, hoy convertido en museo, con sus salas mas importantes, sobre los atuendos de los sultanes, como la vajilla, y las piezas de oro y plata, ademas, claro está, la belleza del lugar, y la vista panoramica de su terraza. Tambien visitamos otro museo, quizas el mas importante en la actualidad, Santa Sofia, o Agia Sofia, que fuera catedral, en epocas romanas, y mezquita, despues de la conquista de los Otomanos. Por fuera no llama tanto la atencion, dada la cantidad de mezquitas que hay aqui, pero por dentro es de una belleza que quita el aliento, con sus imagenes, restauradas, de cristo, inscripciones musulmanas, y sus mosaicos, mas su cupula central. Fue en su momento la catedral mas grande del mundo, hasta la construccion de la de Sevilla.Tambien pasamos por la mezquita azul, o Sulthanamed, que no entramos, (por suerte la visitamos años despues), Nos hicimos un hueco para comer algo al paso en los tantos puestos callejeros que hay en la Ordu Caddesi, la calle que divide en dos la zona antigua de Estambul. Todavia nos quedaba el Gran Bazar, o Kapalicarci, con sus decenas de manzanas para recorrer y perderse en sus laberinticas callejuelas. Nos quedaba el bazar egipcio, o de las especias, con el aroma inconfundible del oriente clasico. Me queda para el final tres anegdotas; una, que por la mañana nos despertaba el llamado a la oracion que hacian , a eso de las 5 am, los almueicines, con sus amplificadores desde los minaretes de las mezquitas, dos, como una nota de color: para ir a el Palacio Topkapi, tomamos un taxi, y  el conductor, cuando escucho que hablabamos en español, nos preguntó si eramos argentinos, a lo cual le dijimos que sí, y nos empezó a hablar de Maradona, en un español cocoliche, mientras veia como el reloj del taxi sumaba fichas aceleradamente, y como mas o menos sabia el importe que podia salir desde el hotel hasta el destino en cuestion,informacion que me dieron en recepcion, al llegar nos dice que eran 300.000 liras turcas ( no hay que olvidarse que en ese momento Turquia estaba sufriendo una inflacion galopante (abril 94), le digo  que era un turco ladron, que el viaje no salia mas de 100.000 liras, mientras le digo a mi mujer que se baje, le tiro un billete de 100.000 liras, y el turco bociferaba en su idioma vaya a saber que maldiciones, entonces empiezo a gritar !!!policia,policia!!!, ya una vez abajo del auto, y el cotur puso primera y salió volando. Y la ultima: nosotros habiamos consumido del frigobar algunas cosas, de acuerdo a la lista que habia en la habitacion, cuando hacemos el chek out , nos dicen que el consumo era tres veces superior al que yo habia calculado: nos ponemos a discutir, hasta que aparece alguien que hablaba español, y me explicaba, que por la inflacion, los precios se cobraban al retirarse, a lo cual le contesto que yo no tenia la culpa que ellos no cambiasen los precios en las habitaciones, y que le iba a pagar lo que figuraba en la lista. Conclusion, al final me cobraron de acuerdo a la lista que estaba en la habitacion, pidiendome disculpas, que por error no habian cambiado la lista de precios. Y ahora si, a dormir que mañana nos vamos despues del mediodia.

miguel